Las uñas y su relación con el yin y el yang. Si el mundo se repolariza surgiran matriarcados pero seran transitorios y caeran tal como cayo el patriarcado. El desafío de la Humanidad en la Ascensión esta en lograr el equilibrio entre los sexos.
Aun no tengo el contexto, pero la información radica en que el mundo ha cambiado el Matriarcado por un Patriarcado el cual no se cuanto sustento tendra. Besos.
Orphey – Sent: Monday, March 14, 2005 4:59 PM
Brinda, socialmente es mal visto que el Hombre tenga las uñas largas, en cambio en la mujer es signo de su femineidad, sin embargo esta visión que estas dando concuerda como en muchos niveles de la naturaleza, donde la hembra (representación de lo femenino) es quien tiene mas fuerza de defensa.
Gracias.
Orphey – Sent: Monday, March 14, 2005 4:09 PM
Interesante, querido Orphey. En la Naturaleza es la hembra la cazadora por lo general, tal como ocurre en los felinos. El macho guarda el terruño y con su presencia detiene al adversario. ¿Sera acaso porque su yang es manifiesto? ¿Sera tal vez por eso que en el hombre el dejar largas sus uñas sea visto como signo de femineidad y por eso se reprueba…? ¿o será que filogeneticamente no las necesita largas y actuamos instintivamente por determinismo genetico pero sin saber por que y lo llamamos un hecho cultural?
Evidentemente, el guía que ahora esta conmigo hablando de Antropologia Cultural declara: «La hembra tiene el yang manifiesto en sus uñas.»
Un abrazo de luz
Brinda Mair
El Sida y la sexualidad son espejo de aquello que la sociedad elige para condenar al diferente, ligandolo a la promiscuidad y a la pobreza.
La levadura de Dios y el misterio del «pan nuestro de cada dia». Cada uno de nosotros es un fruto exquisito del arbol de la Vida en el Eden del Padre pero nuestros aprendizajes puede que ocasionaran que nuestra fruta se pudriera o se acidificara o bien, quien la recibio a manos llenas tal vez termino escupiendola en nuestra cara y nos hizo sentir muy mal y nada merecedores de que alguien mas alguna vez nos quisiera. Nuestro desafío de vida es recuperar esos dones y trabajarlos amasandolos como pan y dar de comer «pan nuestro de cada dia» al mundo en Oficio de Cristo.